diciembre 23, 2009


Quiero un tutorial de diseño de la información para cientificos, mientras me toca conformarme con éste abogados.


Esperando por los comentarios del jurado


In many ways, the work of a critic is easy. We risk very little yet enjoy a position over those who offer up their work and their selves to our judgment. We thrive on negative criticism, which is fun to write and to read. But the bitter truth we critics must face, is that in the grand scheme of things, the average piece of junk is probably more meaningful than our criticism designating it so. But there are times when a critic truly risks something, and that is in the discovery and defense of the new. The world is often unkind to new talent, new creations, the new needs friends. Last night, I experienced something new, an extraordinary meal from a singularly unexpected source. To say that both the meal and its maker have challenged my preconceptions about fine cooking is a gross understatement. They have rocked me to my core. In the past, I have made no secret of my disdain for Chef Gusteau's famous motto: Anyone can cook. But I realize, only now do I truly understand what he meant. Not everyone can become a great artist, but a great artist can come from anywhere. It is difficult to imagine more humble origins than those of the genius now cooking at Gusteau's, who is, in this critic's opinion, nothing less than the finest chef in France. I will be returning to Gusteau's soon, hungry for more.

Anton Ego
in Ratatouille


diciembre 21, 2009


Querido niño dios,

Ya se que durante la mayor parte del tiempo soy bastante agnóstica. No puedo siquiera decir que durante esta época del año sea activamente creyente. Pero nada se pierde con intentar. Para este año quiero que me traigas un libro que se llama "Information is beautiful". Si ya sé que la mayoría de las ilustraciones del libro se pueden ver en el blog, pero la edición en papel es muy bonita. Como sé que estamos en crisis, al menos según los noticieros y los periódicos, no voy a pedir mucho más. Claro que todavía te recibo esa organeta que pedí durante diez años, si es que al final has decidido comprármela. Creo que con todo ese retrazo no tendrás razones para molestarte si la vendo en ebay.

Espero que tengas unas merecidas vacaciones después de navidad,


Clara


diciembre 17, 2009

¿Por qué apestamos?

Recorte esta imagen, peguela a la cubierta de su pasaporte
y vivirá divertidas situaciones cualquier aeropuerto al rededor del mundo.


Acabo de leer en el país una columna de Raymundo Riva Palacio, periodista mexicano, donde se queja sobre la nueva visa que exige Canadá a los turistas mexicanos. Siempre me ha parecido curioso la indigación que generan los requisitos de las visas en aquellos a los que nunca se las han pedido. Según el periodista

las restricciones migratorias han sido llevadas por Ottawa a niveles de absurdo. El primer filtro lo hace una empresa contratada por la Embajada que revisa la voluminosa documentación exigida.

Esperando encontrar algo fuera de lo común seguí leyendo la columna:

Están los requerimientos clásicos del itinerario -boletos de avión y reservación de hotel- y de una prueba de solvencia económica.

Hasta aquí nada nuevo. Sigamos

"Pero además, el potencial visitante tiene que presentar documentación que lo acredite como dueño de una propiedad, y las actas notariadas de su empresa."

Mmmm todavía no me sorprendo.

"Junto con eso, tiene que presentar el estado de cuenta bancario de los seis meses previos, y documentos que demuestren que paga impuestos municipales."

Lo siento pero todavía no he encontrado nada que no sea más o menos común. Lo que parece molestar más al periodista están al final de la lista de exigencias

la "estructura familiar", donde el tramitante tiene que vaciar con detalle el nombre de los padres, de cada una de las hermanas y hermanos, su fecha y lugar de nacimiento, su dirección y ocupación actual.

ajá, ¿y que más?

"información adicional" , donde cada viajero tiene que especificar sus estudios desde el bachillerato, con el mes y el año en que fue ingresando a cada nivel de estudio, y junto con ello detallar los empleos desde una década atrás, con direcciones y teléfonos actuales así como sus ingresos en cada uno de ellos.

Bueno tal vez se les haya ido la olla un poco con lo de los ingresos en los empleos anteriores. Pero por lo demás no hay en la lista nada que no se le pida a un feliz poseedor de un pasaporte colombiano cada que tramita una visa para casi cualquier país en el mundo, incluído México.

¿Que gastarán 55€ pidiendo la visa? Una cita en la embajada mexicana en Bogotá vale 76usd. ¿Que piden requisitos absurdos para las visas? Pues si usted es un estudiante Colombiano y quiere ir a México, y digamos que su viaje se lo van a pagar sus papas, y digamos que sus papás son trabajadores independientes, según la embajada mexicana es mejor que vaya preparando

una certificación emitida por el contador público, en la cual señale su actividad económica, antigüedad e ingresos mensuales (no balances), copia autenticada de la tarjeta profesional del contador y el certificado de la junta central de contadores en original.

Lo que creo todavía no ha visto el periodista es que los requisitos para la visa son lo de menos. Con un par (o más) de meses y mucha paciencia uno termina encontrando hasta el certificado de matrimonio de los bisabuelos. El problema en verdad viene después. Si es provinciano (como yo) le tocará viajar a la capital, a hacer una fila de horas mientras un policia extrangero lo trata mal en su país. Lo que todo sea dicho, lo va preparando a uno para que lo traten mal a un nivel mas internacional. Luego de la fila, viene la entrevista, donde una funcionaria cualquiera le puede decir que mejor vuelva después cuando tenga los certificados sellados con tinta azul, por que la negra no es valida. O mejor aún que vuelva en un par de semanas para una segunda, tercera o cuarta entrevista.


diciembre 13, 2009

Vamos castores vamos, vamos a Belén...

diciembre 10, 2009

Cosas para hacer cuando vaya a casa


Esta es una torta negra envinada. Contiene una balanceada mezcla de pasas, nueces, cáscaras de naranja, especias, ron y brandy. Se tarda como mínimo una semana en prepararla y solo conozco tres personas que dominan ese antiguo arte: el mítico gordo de Buenos Aires (al que no es cierto que conozca) y mis tías Ligia y Nelly. De cuado en cuando repaso el internet buscando "la receta" y ahora mismo tengo varias versiones, una de las cuales requiere 20 huevos. Hoy fue uno de esos días en los que no encontré ninguna receta confiable pero lo que si encontré fue la página del Astor.

Nunca he pedido una torta negra en el Astor, debe ser por que después de un pollito


y una copa Gabriela


no me cabe nada más. (Todas las imagenes son del Astor)


diciembre 03, 2009

Yo en Viena



Llevo cuatro días con los ojos rojos, creo que es una combinación de mal dormir, aire frio y estrees. Es dificíl explicar que en una visita tan intensa haya visto tan poco. Mis tres horas en Viena fueron suficientes para concluír que en invierno es distinta que en verano, muy distinta. Pero no distinta de una manera mala, solo distinta. De repente descrubrí que una canción que nos enseñó la profesora Olga en tercero de primaria es en alemán. No tenía a quien contarselo. La gente se queda callada mientras come, eso me incomoda un montón. No soy del tipo silencioso. Para ser alguien que tiene dos cámaras en el morral he tomado muy pocas fotos, lo peor de todo es que la mayoría de ellas en este ascensor.

noviembre 23, 2009

the food.


El sábado cuando volvía a casa pasé por la boquería. Me habían encargado unas hojas de plátano para hacer tamales, y terminé comprando 4 plátanos verdes y 4 lulos. El vendedor, un ecuatoriano simpatico, me trato de convencer de que me salía mejor comprar un kilo de plátanos, yo lo convencí de que estaría más feliz si me encimaba algo. Me regaló dos garotos.

De la plaza España al cine Renoir hay quince minutos caminando. Si yo pudiera elegir donde vivir en Barcelona, viviría en la avenida de Mistral. Así no llegaría tarde a cine, así no tendría que sentarme en un café junto a una chica argentina que esta terminando con su novio italiano, así no tendría que oír que no podemos pasar la navidad así, que no somos felices y que es mejor que se vuelva a italia. Tampoco tendría que oír que si que somos felices, que a veces nos peleamos pero que a todos les pasa, y que va a ser bonito estar juntos en barcelona en navidad. Así no tendría que dejar el café después de decirles que no somos felices juntos, que él tal vez feliz y tal vez la quiere, pero que es claro que ella tiene otro, o que si no lo tiene y siguén así pues pronto lo tendrá.

I'm just here for ...

Puede que no tenga que llegar a mi trabajo a una hora, ni tenga que estar un número de horas fijas, ni tenga que sacar las vacaciones cuando todo el mundo las saca. Puede que no tenga ni que peinarme ni que vestirme para ir a trabajar. Y si puede que me la pase muchos días sin producir nada que sea de ninguna manera útil. Pero de ahí a que mi trabajo sea "el paraíso" hay un paso grande.